sábado, 31 de enero de 2015

Homo Habilis


1. Definición de Homo:

        Homo es el género de primates homínidos de la tribu Hominini que agrupa a las especies consideradas humanas o que llevan el apelativo de "hombre", por lo que incluye al ser humano moderno y a sus más cercanos parientes.


2. Homo Habilis:


        - 1,9 hasta 1,6 millones de años

        - 1,3m de altura aproximadamente.
        - Capacidad craneal de entre 510 y 600 cm³


Homo habilis-KNM ER 1813.jpg

3. Herramientas líticas del Homo Habilis:

        - Desarrollada en África por los primeros hombres, son herramientas muy sencillas que requieren un pequeño gasto energético para su elaboración, por lo que se supone serían fabricadas según sus necesidades y abandonadas después de su uso. Se trata de piedras, normalmente cantos rodados, sílex o similares, que eran tallados para la obtención del filo por uno de sus lados. Consistían en machacadores, que se utilizaban para extraer el tuétano de los huesos, o finas lascas con filo que servían para cortar. Su origen se sitúa en África al menos desde hace 2.800.000 años (Formación Shungura, río Omo, Etiopía)1 y en Europa en 1.000.000 años, como las encontradas en el yacimiento de la Sima del Elefante en la Sierra de Atapuerca.

4. Valle de Olduvay:


5. Ubicación del Homo Habilis:


6. Descubridores del Homo Habilis: Mary y Louis Leakey


domingo, 25 de enero de 2015

Orrorín, el Origen


Orrorín es un homínido que se encontró en Kenia en el año 2001, tiene entre 5,6 y 6,2 años de antigüedad que pertenece al grupo de homínidos llamado "Millenium antecessor" y mide unos 1,40 metros.



Hominización



Proceso evolutivo a través del cual una raza de primates dio lugar a la especie humana.

lunes, 5 de enero de 2015

Vacas, cerdos, guerras y brujas - Capítulo 2

Porcofilia y porcofobia

Todas las personas conocen ejemplos de hábitos alimenticios
aparentemente irracionales. A los chinos les gusta la carne de perro, pero
desdeñan la leche de vaca; a nosotros nos gusta la leche de vaca, pero nos
negamos a comer la carne de perro; algunas tribus de Brasil se deleitan con
las hormigas pero menosprecian la carne de venado. Y así sucesivamente en
todo el mundo.
El enigma del cerdo me parece una buena continuación del de la madre
vaca. Nos obliga a tener que explicar por qué algunos pueblos aborrecen el
mismo animal al que otros aman.
La mitad del enigma que concierne a la porcofobia es bien conocida para
judíos, musulmanes y cristianos. El dios de los antiguos hebreos hizo todo lo
posible (una vez en el Libro del Génesis y otra en el Levítico) para denunciar
al cerdo como ser impuro, como bestia que contamina a quien lo prueba o
toca. Unos 1.500 años más tarde, Alá dijo a su profeta Mahoma que el status
del cerdo tenía que ser el mismo para los seguidores del Islam. El cerdo sigue
siendo una abominación para millones de judíos y cientos de millones de
musulmanes, pese al hecho de que puede transformar granos y tubérculos en proteínas y grasas de alta calidad de una manera más eficiente que otros

animales.

Vacas, cerdos, guerras y brujas - Capítulo 1

La madre vaca



Siempre que hablo acerca de la influencia de los factores prácticos y
mundanos en los estilos de vida, estoy seguro de que alguien dirá: “¿Pero,
qué opina de todas esas vacas que los campesinos hambrientos de la India rehúsan comer?”. La imagen de un agricultor harapiento que se muere de
hambre junto a una gran vaca gorda transmite un tranquilizador sentido de
misterio a los observadores occidentales. Innumerables alusiones eruditas y
populares confirman nuestra convicción más profunda sobre cómo la gente
con mentalidad oriental actúa siempre de forma inescrutable y misteriosa. Es
alentador saber -algo así como “siempre habrá una Inglaterra”- que en la
India los valores espirituales son más apreciados que la vida misma. Y al
mismo tiempo nos produce tristeza. ¿Cómo podemos esperar comprender
alguna vez a gente tan diferente de nosotros mismos? La idea de que pudiera
haber una explicación práctica del amor hindú a las vacas resulta más
desconcertante para los occidentales que para los propios hindúes. La vaca
sagrada -¿de qué otra manera puedo expresarlo?- es una de nuestras vacas
sagradas favoritas.



Principio de indeterminación de Heisenberg



W. Heisenberg ( Premio Nobel de Física 1932) enunció el llamado principio de incertidumbre o principio de indeterminación, según el cual es imposible medir simultáneamente, y con precisión absoluta, el valor de la posición y la cantidad de movimiento de una partícula.
Esto significa, que la precisión con que se pueden medir las cosas es limitada, y el límite viene fijado por la constante de Planck.
X: indeterminación en la posición
PX: indeterminación en la cantidad de movimiento
h: constante de Planck (h=6,626 · 10-34 J · s)
Es importante insistir en que la incertidumbre no se deriva de los instrumentos de medida, sino del propio hecho de medir. Con los aparatos más precisos imaginables, la incertidumbre en la medida continúa existiendo. Así, cuanto mayor sea la precisión en la medida de una de estas magnitudes mayor será la incertidumbre en la medida de la otra variable complementaria.
La posición y la cantidad de movimiento de una partícula, respecto de uno de los ejes de coordenadas, son magnitudes complementarias sujetas a las restricciones del principio de incertidumbre de Heisenberg. También lo son las variaciones de energía ( E) medidas en un sistema y el tiempo, t empleado en la medición.